miércoles, 17 de enero de 2018

Viajando en moto 10° (ultimo).



   Despertamos en Ayamonte, este nombre lo tengo en mi memoria desde niño, el rio Guadiana nace en Las Lagunas de Ruidera provincia de Ciudad Real, pasa por Mérida y Badajoz y desemboca en el Atlantico por AYAMONTE, formando frontera entre España y Portugal, pues eso, que lo que aprende de niño, no se olvida. Desayunamos en la cafetería La Flor de la Canela y emprendemos la última etapa de este viaje, tomamos la A-49 dirección Sevilla, la sensación es de que se nos acaba el juego, hacemos la última etapa con cientos de situaciones divertidas en la cabeza, pensando en cada una de ellas y en el desenlace, hemos conocido gente, lugares, olores, sabores, paisajes,  aquí bien, allí regu y en aquel sitio nos la jugamos, pero que es la vida si no un juego, han sido nueve días, vividos a tope, llenos de vivencias de todas clases, pero os digo que ha merecido la pena. Oye que ya estamos en Sevilla, paramos en la barriada de La Liebre, repostamos y tomamos algo, como siempre estiramientos y tomamos nuestra A-92. Sí,  ha merecido la pena, lo que empezó siendo una broma casi descabellada, lo hemos llevado a término, se lo propuse a Esther y no dudó ni cinco segundos en decirme que sí,  que estaba dispuesta y a mi que no me hace falta que me empujen pues hala, al ataqueeee, lo extraño es que a pesar de haber hecho tantos kilómetros y en una moto, no vamos cansados, creo que es porque nos hemos habituado a esta vida de viajeros-mochileros-moteros, nos hemos demostrado que podremos hacer otros viajes en moto sin incertidumbres, bueno, me estoy poniendo sentimental y quiero acordarme de Genoveva, se ha portado como una campeona. En este momento entramos en Malaga. Pues eso, que el cuentakilometros parcial marca 2,725 kms. hechos en multitud de situaciones, en ningun momento me ha decepcionado, ha dado más de lo que le he pedido, porque ella por su cuenta y aprovechando algún ensimismamiento mio, se ha lanzado con generosidad para llevarme donde le pedía.  Para los moteros y si os sirve de algo, os diré que haciendo etapas de 400 kms. Con parada técnica aproximadamente en la mitad,  se puede ir al fin del mundo, la fórmula es,  viajar por la mañana con paradas donde interese para disfrutar de los lugares por don pasas y llegar a destino antes de comer.
   Queremos agradecer y mandar abrazos para nuestros amigos de Face que nos han seguido y animado. Hasta siempre chicos.
Barcelona es nuestra 27ª

   Dónde os metisteis, Alejandro, cuando terminé con mi familia os estuvimos buscando para acercaros al campamento, calla Miguel, este Ricardo es el diablo, cuando nos despedimos de vosotros, pasamos por una parada de taxi, Ricardo me dijo, "vamos a divertirnos un poco", se subió en uno, y yo detrás, le indicó al taxista que nos llevara, a la mejor casa de "señoritas alegres" de la zona, nos llevó a una especie de palacete, que había en las afueras del pueblo, despedimos al taxista y Ricardo se ocultó debajo de un falso techo que había adherido en una de las fachadas laterales de la casa, pensé que iba a mear, pasaron unos minutos y salió, en el gorro portaba las divisas de capitán, reaccione diciendo, "que haces, anda quítate eso, que como pase por aquí algún jefe te vas a buscar un lio", me contestó, "calla cagón, vamos a reírnos un rato", tocó al timbre, salió a abrir una señora de unos cincuenta años, muy bien vestida, la cara blanquísima, parecía que le habian tirado un puñado de harina, como si hubiera salido de una película, nos invitó a que entráramos, Ricardo le besó la mano y entró, yo detrás, llegamos a una salita, dijo Ricardo con buen tono de voz "señora, vengo a llevar a cabo una inspección, tenemos información de que este local es frecuentado por reclutas del campamento, cosa totalmente prohibida", la señora de forma cariñosa y muy educada dijo, "bueno, señor coronel, tiene usted que tener en cuenta que los chicos son jóvenes y tienen sus necesidades, no hacen nada malo con pasar un rato con mis chicas, eso, seguro que no les perjudica, de aquí salen renovados y con ganas de emplearse en el servicio", "si, pero eso está totalmente prohibido" dijo él, "venga, qué quieren tomar", salieron de una puerta dos chicas preciosas, "hace una copita de coñac, lo tengo francés, me lo traen todas las semanas", Ricardo tardó en contestar, por fin dijo, "hace", las chicas salieron de la habitación y al momento entraron portando en una bandeja una botella y dos copas, vertieron el líquido en ellas y las pusieron en la mesita que había delante del sofá, donde estábamos sentados, dijo Ricardo, "pero bueno, vamos a beber solos, nada de eso, ustedes también beben", la señora guiñó y movió la cabeza, dirigiéndose a una de las chicas, "claro, venga, tráete copas para nosotras, Lupe", al momento había encima de la mesita cinco copas medias de coñac, "venga, hay que celebrar que nos ha visitado el señor comandante", dijo la señora, a propósito, me llamo Azucena y las chicas Lupe, esta morenaza y Rocio, esta preciosidad, "verdad, que son guapas" " y usted también, pero bueno aquí no hay música, a mi me gusta mucho el baile", contestó Ricardo, "pués claro, que hay música, venga Lupe pon un pasodoble", Ricardo cogió de la cintura a Rocio y se la atrajo al cuerpo, diciendo, "ven, que te voy a enseñar como se baila un pasodoble" y dirigiéndose a mi, voceó, "venga, Ramirez, coje a una chica y aprende", Lupe vino hacia mi,  yo estaba paralizado por los acontecimientos, empezamos a dar vueltas alrededor de la mesita, cuando se acabó la canción, Ricardo cogió la botella y llenó las copas, la música seguía y las chicas nos animaban a seguir bailando, en un momento de la fiesta, Ricardo se volvió a la señora Azucena y dijo "bueno, señora, Rocio y yo vamos a ver la casa, que aún no me la han enseñado"," pues claro y vosotros también, podéis verla" contestó, dirigiéndose a Lupe y a mi, "en una hora nos vemos, Ramirez", dijo Ricardo, yo me cuadré y contesté "en una hora, mi capitán, a sus ordenes", por un momento creí que estaba delante de un capitán de verdad, tal era el miedo que le teníamos a las divisas,  salimos hacia un pasillo, ellos se metieron en la primera habitación, nosotros entramos en la del fondo, por el pasillo nos cruzamos con una pareja que salía, un recluta y una chica, a él no no conocía.
   Pasé una hora con Lupe, se portó muy bien conmigo, me animó a empezar, estaba muy nervioso debido a las circunstancias de como estaba transcurriendo aquello, pero el coñac, empezó a hacerme efecto, y la cosa salió más que satisfactoria, Lupe me dijo que era de Soria, que se había echado un novio y que la había dejado embarazada, que él, se quitó de enmedio y el padre de ella la puso en la calle, con una caja de cartón, su barriga y doscientas pesetas, que llegó a Barcelona y empezó a servir en una casa, pero en cuanto la barriga se agrandó, la pusieron en la calle, que conoció a un tipo en el puerto y se fue a vivir con él, y éste se la trajo a la casa de la señora Azucena, que es muy buena con ella, y así, esta criando a su niño.
   Se evaporó la hora feliz y salí, al momento lo hizo el capitán, digo Ricardo, le pidió el importe de los servicios a la señora Azucena, y ésta le contestó, que estábamos invitados por ser la primera vez, Ricardo no insistió, le cogió la mano, se la besó y le dijo "quedo a sus pies, señora", salimos, se quitó las divisas, cogimos un taxi y acabamos de llegar...........